San Pedro, Buenos Aires, un pueblo heroico olvidado por la historia oficial
La vuelta de Obligado – La historia que no nos contaron.
Hay eventos en la historia que nos omitieron deliberadamente, aunque estos muestren un grado de patriotismo de magnitudes épicas.
Tal es el caso de la batalla de “La Vuelta de Obligado”. ¿Por qué? Es la pregunta por más retórica que parezca.
Situémonos en el escenario del evento histórico:
Año 1845, gobierna Juan Manuel de Rosas la Confederación Argentina, estamos en plena guerra civil, Unitarios frente a Federales.
Los unitarios, centralistas liberales que pretendían imponer un régimen dominante del puerto de Buenos Aires sobre todo el territorio nacional, sin reconocer las soberanías de las provincias ni la voluntad popular que emanaba de estas, manejando la aduana principal fuente de ingresos. Una de las características más salientes de los unitarios era su concepción económica. El liberalismo acérrimo es su metodología, hacer de nuestra nación una sucursal de los imperios comerciales de entonces, Inglaterra y Francia, imponer los productos importados de estas naciones y exportar materias primas provenientes de las provincias. La recaudación aduanera quedaba en manos de Buenos Aires quien decidía cómo y a quienes repartir los dividendos. (Demasiado parecido a la actualidad).
Los Federales, nacionalistas e independistas, proponían la conformación de una confederación con autonomía de cada provincia o estado confederado. Conformando un congreso federal para atender las decisiones en política internacional y nacional, promovían la industria nacional, la coparticipación de los dividendos aduaneros, (regulaban las tarifas aduaneras para fomentar la industria regional, evitando que el masivo ingreso de productos extranjeros arruinara las incipientes fábricas). Propiciaban un mecanismo de voluntad popular con el voto de todos los ciudadanos, sin exclusión por origen, raza, situación económica, o política. Sentían la pertenencia de los pueblos americanos como una entidad continental. No aceptaban la escisión de la república por tratados espurios.
Francia e Inglaterra viéndose perjudicados por las políticas proteccionistas del gobierno Federal, declaran la guerra a la confederación por que no les dejaban navegar los ríos interiores de la república, que a todas luces eran parte de la soberanía de esta.
El motivo de la disputa llegar por nuestros ríos a los mercados del Alto Perú sin la autorización de nuestra nación. No es casualidad tal prepotencia, pues los unitarios prometieron a las potencias extranjeras todo tipo de beneficios si los ayudaban a derrocar a Rosas y su inquebrantable patriotismo. Algunos unitarios, el General Paz por ejemplo, ya tenía planes concretos como adueñarse de la Mesopotamia y crear un estado independiente.
Primero fue un bloqueo que dinamitó la economía interna de la confederación, luego la alianza de las dos flotas más poderosas del planeta para irrumpir por la fuerza al frente de un convoy de un centenar de barcos mercantes con mercancías de importación.
Luego, el 20 de Noviembre de 1845, la defensa ordenada por Rosas y encabezada por el General Lucio Mansilla. Este prepara la defensa a pocos kilómetros de San Pedro, con escaso poderío naval y artillería, y milicianos.
Antes del combate proclamaría el General Mansilla:
(…) “Considerad el tamaño insulto que vienen haciendo a la soberanía de nuestra patria, al navegar las aguas de un río que corre por el territorio de nuestra República, sin más título que la fuerza con que se creen poderosos. Pero se engañan esos miserables: ¡¡aquí no lo serán!!...¿No es verdad camaradas? ¡¡Vamos a probarlo!!¡Suena el cañón!¡ Ya no hay paz con la Francia ni con Inglaterra! ¡¡Mueran los enemigos!!...Tremóle en el río Paraná y en sus costas el pabellón azul y blanco, y muramos todos antes que verlo bajar de donde flamea” (…)
La estrategia consistió en impedir el paso de la flota colocando cadenas que cruzaban el Paraná de costa a costa, y allí detenidos los navíos castigarlos con la escasa artillería nacional. La heroica lucha de los patriotas pudo frenar el avance del contingente inutilizando 4 buques de guerra, y 150 bajas enemigas, el saldo patriota 650 hombres fuera de combate, las cadenas cortadas, y ya sin naves ni municiones. La flota enemiga tardó 7 días en reparar sus dañadas embarcaciones.
Sin más elementos que la fuerza miliciana las tropas patriotas se apostaron en la costa para evitar el desembarco, que se produjo igualmente. El feroz combate resultó en victoria para los extranjeros, pero tamaña valentía del pueblo argentino, y los Sanpedrinos, disuadieron a los comandantes invasores de continuar la avanzada.
En reconocimiento al valor inclaudicable de los federales los enemigos de la patria dispararon 21 salvas en honor a los caídos en combate.
La flota enemiga, entendiendo que a cada kilómetro que recorriera una nueva resistencia hostigaría su marcha, retrocedió y abandonó la empresa.
Luego tanto el gobierno Ingles como el Francés reconocerían en sendos tratados la soberanía de los ríos interiores de la patria.
Que opinó San Martín de la gesta de Obligado:
"...como argentino me llena de un verdadero orgullo al ver la PROSPERIDAD, LA PAZ INTERIOR, EL ORDEN y el HONOR restablecidos en nuestra querida patria y todos estos progresos efectuados en medio de circunstancias tan difíciles en que pocos estados se habrán hallado. Por tantos bienes realizados yo felicito a Ud. (Juan Manuel de Rosas) sinceramente como igualmente a toda la Confederación Argentina. Que goce usted de salud completa y que al terminar su vida pública sea colmado del justo reconocimiento de todo argentino. Son los votos que hace y hará siempre a favor de Ud. éste su apasionado amigo y compatriota. Q.B.S.M" (Que besa sus manos).
Algo de historia para pensar. Pero saque Ud. sus conclusiones, una defensa de la soberanía de tal magnitud no fue reconocida por los luego deshonrosos vencedores de Pavón, los unitarios, que negaron cualquier gesto patriota de los federales de entonces.
Saludos Sergio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario