lunes, 22 de octubre de 2007

La Propiedad, consideraciones 1

Debatir el tema de la propiedad no es algo fácil, más aún teniendo en cuenta que estamos inmersos en un mundo donde el capitalismo ha avasallado todas las ideas que puedan contradecir su principal mandato, el derecho a la propiedad, de aquí en adelante debatiremos el pensamiento de quienes están a favor o contra la propiedad privada…

El derecho de propiedad y Santo Tomás de Aquino

“La propiedad privada es la mejor garantía para una sociedad pacífica y ordenada debido a que provee los máximos incentivos para un uso responsable de ella.
El riesgo asociado con traer bienes de donde son abundantes a donde son escasos justifica el beneficio mercantil.
“Es legítimo que el hombre tenga propiedades…
“Los asuntos humanos son conducidos de un modo más ordenado si cada hombre se encarga del cuidado personal de algunas cosas concretas, mientras que, por el contrario, existiría desorden si cada uno tuviese que cuidar de todas las cosas.”
Santo Tomás de Aquino (1225–1274)

“La propiedad privada es una institución económica deseable porque complementa el deseo interno del hombre por el orden”.
“Por lo tanto la propiedad no es contraria a la ley natural” , escribe Aquino en la Summa Theologica, “sino un añadido creado por la razón humana”.
Santo Tomás explicó que la propiedad privada es la mejor garantía para una sociedad pacífica y ordenada, debido a que provee los máximos incentivos para un uso responsable de la propiedad.

DERECHO DE PROPIEDAD y ROL DEL ESTADO

Al leer estos párrafos quise contestarle al autor de los mismos, Prof. Alexander TORRES MEGA Director Responsable de Flashes Culturales de www.lahistoriaparalela.com.ar, aquí mis comentarios

“Reafirmamos: El derecho a la propiedad privada se origina en la libertad del hombre y reposa en ella. Por tanto, la abolición de la propiedad particular implica la negación de la misma libertad del hombre”.

C: La cuestión aquí pasa por entender entonces que si la propiedad privada es una consecuencia natural de la libertad, quienes no posean propiedad privada no son libres, hecho que se mantiene desde el origen de la historia.

“Cada hombre, impulsado por el legítimo afán de superación, procura proveer a sus necesidades personales y familiares, beneficiando así a todo el cuerpo social. El amor a sí mismo y a la familia está en armonía con el amor a la patria y al género humano”.

C: Es cierto que el afán de superación en el hombre es legítimo, siempre y cuando no afecte la libertad del prójimo. Esta consideración es en sí misma una utopía, pues el ser humano por naturaleza, dejado a su libre albedrío, nunca encontrará la satisfacción razonable de las necesidades personales y familiares, menos aún en un sistema que incita permanentemente al consumismo, donde los límites no existen a sabiendas que los excesos en esta carrera acarrearán importantes beneficios para unos pocos mientras la mayoría se queda sin lograr las mínimas condiciones para una vida digna. El cuerpo social, tal como manifiesta el párrafo analizado, no se ve necesariamente beneficiado por la circunstancia misma del sano afán de superación. De hecho en la mayoría de las sociedades, por no decir en todas, el beneficio es acotado a una minoría, generalmente la misma, mientras el resto de los mortales sólo acceden a las sobras que esta minoría les permite adquirir. Al respecto del amor a sí mismo como impulsor de un amor generalizado al resto de los seres humanos y a la patria no pasa de ser una expresión de deseo que poco tiene que ver con la realidad general.

“Conculcar el derecho a la propiedad supone opresión para los individuos porque ataca la libertad y todos los demás derechos individuales quedan sometidos al arbitrio despótico del Estado. Suprimir la iniciativa particular genera la tiranía política”.

C: En toda esta exposición se habla como si todos los integrantes de la sociedad, por el solo hecho de tener derecho a la propiedad la tuvieran, y si este fuera el caso entonces sería correcta la apreciación, sin embargo la desigualdad que conlleva la tenencia de la propiedad privada en prácticamente todas las sociedades actuales y pasadas, nos reflejan que atacar la libertad de poseer propiedad privada es en definitiva atacar a los pocos que la poseen, que asimismo cuentan con la fuerza necesaria para defenderse y someter, si es preciso, a quienes intenten redistribuirla entre los desposeídos. La mentada arbitrariedad o despotismo de un estado que pretenda equiparar la propiedad privada entre sus ciudadanos, no es otra cosa para esta elite que motivo de temor y por consiguiente hará todo lo necesario para reprimir cualquier intento de equiparar las condiciones sociales, en lo que a propiedad se refiere, incluso matando, promoviendo golpes de estado, engañando a las multitudes, haciendo uso de propaganda individualista, y todo artilugio que mantenga su “orden natural”. De esta manera me pregunto, ¿Quién es el déspota? ¿Un estado que intente generar libertad para todos sus ciudadanos o los dueños de todo que no tienen escrúpulos a la hora de mantener su status quo?.

“Por fundarse en la naturaleza humana, el derecho a la propiedad posee validez universal. La legitimidad de la propiedad, extendida inclusive a los bienes de producción, debe ser reconocida en todo tiempo y lugar. Nada de lo que aquí se sostiene contradice la función social del derecho de propiedad que, como todo derecho, obviamente posee; pero no puede aceptarse que esa función social sea concebida de modo tal que sirva de pretexto para extinguir el mismo derecho”.

C: Continuando con las justificaciones se asevera que el derecho a la propiedad tiene validez universal, pero hace una aclaración necesaria para no poner en riesgo lo que se pretende defender, que si bien todos tenemos derecho a la propiedad esto no justifica que el estado haga algo para regular esta condición, si por ello tiene que quitarle algo a quienes tienen todas las propiedades. Así las cosas los que no tienen propiedad están librados a la eterna esclavitud y desigualdad.

Sergio (C)