viernes, 18 de septiembre de 2009

Natalicio del General José de San Martín

Natalicio del General José de San Martín


Podríamos dedicarnos un día como hoy a las estériles discusiones sobre si es una afrenta a la memoria de San Martín el hecho de retirar la guardia de granaderos, para que el Vicepresidente quede una vez más en ridículo, o tal vez dedicar esta fecha a reavivar la memoria de este gran hombre.

Lo importante de San Martín como patriota fue su pensamiento político, su férreo e inclaudicable nacionalismo latinoamericano, su magnanimidad en defensa de los intereses de la soberanía nacional, y su apego al pueblo y las libertades. Su obra militar es indudablemente exitosa, fue un gran comandante obteniendo en el campo de batalla importantes y decisorias victorias.

A veces me pregunto si realmente se pusiera en consideración de la gente el pensamiento de San Martín tal vez veneraríamos algo más que el vacío que nos imponen al destacar sólo su aspecto militar.

Tal vez los gobiernos que nos conducen tendrían vergüenza de nombrarlo al ilustre San Martín a sabiendas de lo lejanos que están de sus preceptos e ideales.
Tal vez tendrían los gobernantes que rendir cuentas al pueblo por no cumplir con los designios de este patriota como de tantos otros condenados al olvido.

Más allá de mis palabras o las de cualquiera que quiera opinar al respecto están las de San Martín que transcribo a continuación para su deleite e información:


“Estoy firmemente convencido que los males que afligen a los nuevos Estados de América no dependen tanto de sus habitantes como de las constituciones que los rigen. Si los que se llaman legisladores en América hubieran tenido presente que a los pueblos no se les debe dar las mejores leyes, pero sí las mejores que sean apropiadas a su carácter, la situación de nuestro país sería diferente.”


Estos conceptos son vertidos en función de las constituciones de carácter unitario que se quisieron imponer en los principios de la nacionalidad, fundamentalmente la promulgada por Rivadavia. Es que las constituciones unitarias pretendían el olvido del pueblo originario y exaltaban lo foráneo como aspiración nacional.
La constitución que nos rige, si bien contempla los “pactos preexistentes”, o sea los pactos federales promulgados con anterioridad a ella, es netamente de corte unitario. Por ejemplo, uno de los motivos por los cuales se entró en guerra con Francia e Inglaterra durante el gobierno de Rosas fue la soberanía de los ríos interiores, Rosas defendió a muerte nuestra soberanía, pero una vez traicionado y derrotado por el ejército grande, la navegación de los ríos interiores fue abierta a cualquier bandera, afrenta irremediable a nuestra soberanía.


“No quiero manchar mi espada con sangre de mis hermanos.”
“Más ruido hacen diez hombres que gritan que cien mil que están callados.”

“Serás lo que debas ser, si no, eres nada.”

“Si somos libres, todo nos sobra.”

“La unión y la confraternidad, tales serán los sentimientos que hayan de nivelar mi conducta pública cuando se trate de la dicha y de los intereses de los otros pueblos.”

“La biblioteca es destinada a la ilustración universal, más poderosa que nuestros ejércitos para sostener la independencia.”

“La reputación del generoso puede comprarse muy barata; porque no consiste en gastar sin ton ni son, sino en gastar con propiedad.”

“Antes sacrificaría mi existencia que echar una mancha sobre mi vida pública que se pudiera interpretar por ambición.”

“La ilustración y fomento de las letras es la llave maestra que abre la puerta de la abundancia y hace felices a los pueblos.”

“La moderación y la buena fe, tales los fundamentos sobre los que apoyo mis esperanzas de ver estrechados los vínculos sagrados que nos unen, y de no aventurar un solo paso que pueda romperlos o debilitarlos.”

“Por inclinación y principios amo el gobierno republicano y nadie, nadie lo es más que yo.”

“En mis providencias malas o buenas, jamás ha tenido parte la personalidad y sí sólo el objeto del bien e independencia de nuestro suelo.”

“Es cierto que tenemos que sufrir escasez de dinero, paralización del comercio y agricultura, arrostrar trabajos y ser superiores a todo género de fatigas y privaciones; pero todo es menos que volver a uncir el yugo pesado e ignominioso de la esclavitud.”

“Deseo que todos se ilustren en los sagrados derechos que forman la esencia de los hombres libres.”

“Mis necesidades están más que suficientemente atendidas con la mitad del sueldo que gozo.”

Nota: Si los políticos actuales escucharan y se hicieran cargo de estas palabras que distinto sería todo.

“La seguridad individual del ciudadano y la de su propiedad deben constituir una de las bases de todo buen gobierno.”

“Dios conserve la armonía, que es el modo de que salvemos la nave.”

“No se debe hacer promesa que no se pueda o no se deba cumplir.”

“El empleo de la fuerza, siendo incompatible con nuestras instituciones, es, por otra parte, el peor enemigo que ellas tienen.”

“Mi barómetro para Conocer las garantías de tranquilidad que ofrece un país las busco en el estado de su hacienda pública y, al mismo tiempo, en las bases de su gobierno.”

“La marcha de todo Estado es muy lenta; si se precipita, sus Consecuencias son funestas.”

“No nos ensoberbezcamos con las glorias y aprovechemos la ocasión de fijar la suerte del país de un modo sólido y tranquilo.”

“La religiosidad de mi palabra como caballero y como general ha sido el caudal sobre el que han girado mis especulaciones.”

“Todo buen ciudadano tiene una obligación de sacrificarse por la libertad de su país.”

“Mi objeto desde la revolución no ha sido otro que el bien y felicidad de nuestra patria y al mismo tiempo el decoro de su administración.”

“Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón.”

“En el último rincón de la tierra en que me halle estaré pronto a sacrificar mi existencia por la libertad.”

“Al americano libre corresponde trasmitir a sus hijos la gloria de los que contribuyeron a la restauración de sus derechos.”

“Tiempo ha que no me pertenezco a mí mismo, sino a la causa del continente americano.”

“Divididos seremos esclavos, unidos estoy seguro que los batiremos: hagamos un esfuerzo de patriotismo, depongamos resentimientos particulares, y concluyamos nuestra obra con honor.”

“Nuestros desvelos han sido recompensados con los santos fines de ver asegurada la independencia de la América del Sud.”

“La armonía, que creo tan necesaria para la felicidad de América, me ha hecho guardar la mayor moderación.”

“Voy a hacer el último esfuerzo en beneficio de la América. Si éste no puede realizarse por la continuación de los desórdenes y anarquía, abandonaré el país, pues mi alma no tiene un temple suficiente para presenciar su ruina.”

“Estoy convencido que la pasión del mando es, en general, lo que con más imperio domina al hombre.”

“Hombres que se abandonan a los excesos son indignos de ser libres.”

“Los hombres distamos de opinión como de fisonomías, y mi conducta, en el tiempo en que fui hombre público, no pudo haber sido satisfactoria a todos.”

“No es en los hombres donde debe esperarse el término de nuestros males: el mal está en las instituciones y sólo en las instituciones.”

“Ser feliz es imposible, presenciando los males que afligen a la graciada América.”

“Las consecuencias más frecuentes de la anarquía son las de producir un tirano.”

“Tan injusto es prodigar premios como negarlos a quien los merece.”

“Nada suministra una idea para conocer a los hombres como una revolución.”

(Fuente: Es legado de San Martín. Comisión Nacional de Homenaje al bicentenario Nacimiento del Gral. D. José de San Martín. Instituto Nacional Sanmartiniano).

En la carta al General Tomás Guido del 1º de Febrero de 1834, critica duramente a los rivadavianos diciendo:

“Ya es hora de dejarnos de teorías, que 24 años de experiencia no han producido más que calamidades, los hombres no viven de ilusiones, sino de hechos.” Y agrega:“¿Qué me importa que se me repita hasta la saciedad que vivo en un país de Libertad, si por el contrario se me oprime?¡Libertad! Désela Usted a un niño de dos años para que se entretenga por vía de diversión con un estuche de navajas de afeitar y Ud. me contará los resultados. ¡Libertad! Para que un hombre de honor sea atacado por una prensa licenciosa, sin que haya leyes que lo protejan y si existen se hagan ilusorias.¡Libertad! para que si me dedico a cualquier género de industria, venga una revolución que me destruya el trabajo de muchos años y la esperanza de dejar un bocado de pan a mis hijos.¡Libertad! para que se me cargue de contribuciones a fin de pagar los inmensos gastos originados porque a cuatro ambiciosos se les antoja por vía de especulación hacer una revolución y quedar impunes.¡Libertad para que sacrifique a mis hijos en disensiones y guerras civiles. ¡Libertad! Para verme expatriado sin forma de juicio y tal vez por una mera divergencia de opinión. ¡Libertad! Para que el dolo y la mala fe encuentren una completa impunidad como lo comprueba lo general de las quiebras fraudulentas acaecidas en ésa. Maldita sea la tal libertad, no será el hijo de mi madre el que vaya a gozar de los beneficios que ella proporciona. Hasta que no vea establecido un gobierno que los demagogos llamen tirano y me proteja contra los bienes que me brinda la actual libertad...el hombre que establezca el orden en nuestra patria sean cuales sean los medios que para ello emplee, es el sólo que merece el noble título de su libertador”.


Espero que con las palabras de San Martín se hagan una idea de lo que pensaba, del país que añoraba, y también porqué sus principales enemigos eran los que luego forjaron un país diametralmente opuesto al que él soñaba. Asimismo respetó a quienes luego la historia oficial se esforzó por hacernos olvidar.

Saludos Sergio

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